Nuestro nombre lo dice: Txakolina es el vino blanco, fresco y ligeramente aguja, del País Vasco. De ahí partimos. Pero en lugar de quedarnos solo en lo vasco, mezclamos esa raíz con la cocina castiza de Madrid y algún guiño italiano.
Por eso en la misma mesa puedes tener un pintxo vasco, un taco de rabo de toro, unos raviolis fritos de cocido madrileño y una paella. Cocina vasca sí, pero con personalidad madrileña.
Nuestros platos de identidad:
- Taco de rabo de toro.
- Raviolis fritos de cocido madrileño.
- Torrezno con boniato.
- Alcachofas a la plancha con jamón.
- Pan bao de puntillas de calamar.
- Paella para una persona, sin mínimo de dos.