La Latina y Cava Baja son la cuna de la cocina castiza madrileña: rabo de toro, callos, torreznos, huevos rotos… En Txakolina cocinamos esos clásicos con un toque propio, uniendo la tradición vasca, el alma castiza y algún guiño italiano. Aquí te contamos dónde probar los platos castizos que mejor hacemos.
El rabo de toro es uno de los grandes guisos castizos de Madrid, y uno de nuestros platos más pedidos. Lo servimos en versión de taco: el guiso de siempre, meloso y sabroso, con un formato más moderno y para compartir.
Si buscas dónde comer rabo de toro en La Latina o Cava Baja, es una de nuestras señas de identidad.

El torrezno —crujiente por fuera, jugoso por dentro— es puro casticismo de barra. El nuestro lo acompañamos de boniato, un contraste dulce que lo hace distinto.
Es uno de esos bocados que piden repetir, ideal para acompañar el vermut o una caña.

Aquí está nuestro guiño más personal: cogemos el cocido madrileño de toda la vida y lo convertimos en raviolis fritos. La esencia del cocido en un bocado crujiente que no encontrarás igual en ningún otro sitio.
Junto a las alcachofas a la plancha con jamón y el pan bao de puntillas de calamar, completan nuestra propuesta castiza con identidad propia.

No somos una taberna castiza más ni un vasco al uso: somos la mezcla. Por eso nuestros platos castizos tienen siempre una vuelta de tuerca —el rabo de toro en taco, el cocido en raviolis, el torrezno con boniato—.
Todo, en pleno Cava Baja, la calle de las tabernas de Madrid.
En Txakolina (Cava Baja 26) el taco de rabo de toro es uno de nuestros platos más pedidos: el guiso castizo de siempre, en formato taco para compartir.
Es nuestra versión del torrezno castizo —crujiente por fuera y jugoso por dentro— acompañado de boniato, que aporta un contraste dulce. Un bocado ideal para el vermut.
Tenemos nuestra versión propia: los raviolis fritos de cocido madrileño, que recogen la esencia del cocido en un bocado crujiente. Es un plato de identidad que no se encuentra igual en otros sitios.
Además del rabo de toro, el torrezno con boniato y los raviolis de cocido, destacan las alcachofas a la plancha con jamón y el pan bao de puntillas de calamar.
“El mejor bar de toda Cava Baja, el ambiente es súper acogedor y el personal es muy amable y atento. Lo mejor de todo es la comida casera que hacen.”
“El ambiente muy bueno, gente maja, atención excelente. La comida de 10, las cervezitas fresquitas. Un lugar 100% recomendable.”
“Un clásico de la Cava Baja que ha sabido reinventarse manteniendo ese buen ambiente que siempre le caracterizó.”